Áreas verdes y su importancia en el futuro

 Las ciudades son el resultado de concentraciones masivas de viviendas que implican una transformación del medio natural.


Entre los muchos desequilibrios ecológicos asociados al crecimiento de las ciudades se anuncian: el deterioro del paisaje, la reducción de infiltración, el incremento de la basura, el aumento en la demanda de agua potable, la contaminación del suelo, del agua y del aire, el ruido, el tráfico, afectando directamente a la calidad de vida. Cabe destacar que aunque no lo parezca necesitamos áreas verdes, ya que la presencia de áreas verdes, puede hacer del ambiente urbano un lugar más placentero para vivir, trabajar o disfrutar del tiempo libre, pues facilitan las actividades al aire libre y brindan oportunidades de recreación a sus habitantes.

Sus múltiples beneficios son:

Modifican el microclima. Al transpirar agua, los árboles refrescan el ambiente o ayudan a mantener la humedad de la atmósfera; alteran la dirección y velocidad del viento, disminuyen el efecto de la radiación solar, reduciéndola hasta en un 90%, controlando con ello la temperatura del sitio,  pueden contribuir a conservar la energía calórica y dependiendo de su ubicación y del tipo de clima, refrescan los edificios o bien los protegen de los fríos vientos del invierno.


Mejora la calidad del aire. Al captar gases contaminantes como el bióxido de carbono o interceptando pequeñas partículas de polvo contaminantes, que son transportadas por el aire; aunque en este caso, el almacenamiento es temporal, pues pueden ser devueltas a la atmósfera cuando llueve o cuando las hojas caen al suelo y las liberan. También contribuyen a mejorar la calidad del aire aumentando la proporción de oxígeno en la atmósfera.

Reducen los efectos de la erosión. Pues los árboles y arbustos con su follaje disminuyen el impacto de la lluvia sobre el suelo. Disminuyen el escurrimiento, favorecen la infiltración y retienen el suelo con sus raíces, incluso, pueden ayudar a evitar inundaciones.

Reducción del ruido. Las plantaciones de árboles y arbustos, diseñadas adecuadamente, pueden reducir de manera significativa el ruido. Las hojas y las ramas, reducen el efecto del sonido transmitido dispersándolo, para aumentar su eficiencia los árboles deben de ser plantados cerca del origen del ruido y no cerca del área receptora.

Contribuyen a mejorar la salud mental y física de la población que las visita, pues según estudios que se han realizado en países como Estados Unidos, se ha observado que el paisaje con árboles u otro tipo de vegetación, producen estados fisiológicos más distendidos en los humanos, lo que los hace vivir más tranquilos.

En la actualidad, la civilización se encuentra más mentalizada a la hora de preservar y crear áreas verdes. Una de las modalidades que esta generando furor entre los ciudadanos es la creación de puntos verdes de forma vertical, esto proporciona un mejor uso de las paredes, no ocupa espacio y aporta todos los beneficios dichos anteriormente.




En México la proporción de áreas verdes por habitante en las zonas urbanas es tan solo de un 2.2% con respecto al número total de habitantes, lo que equivale a 1.9 m2 /habitante, lo cual, es sumamente bajo, si consideramos los 10 m2 que recomienda la organización mundial de la salud.
En ciudades como Madrid, España el porcentaje es de 5%, en Copenhague, Dinamarca es de un 23% y en Bratislava capital de Eslovaquia es de 60%.

Y es que de un modo u otro, lo importante es mantenernos conectados con lo vivo, no dañar el medio e intentar mitigar los efectos producidos por la civilización.









































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